El Huarache de Jamaica

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Como inició todo

En la gastronomía regional mexicana, existe un plato típico de la ciudad de México conocido como Huarache.

Es un tipo de tortilla alargada y gruesa, rellena de frijol cocido.

Su antecedente directo es el tlacoyo, alimento conocido desde los mexica, idéntico en forma y relleno pero apenas de la mitad del tamaño de un huarache.

El nombre, es una analogía de las sandalias que eran tan comunes en todo el Valle de México. Tanto el término como el producto creado por nosotros, son hoy en día, genéricos en todo Centro América, conociéndose igualmente en los Estados Unidos y hasta en Europa.

A pesar de estar colmada de situaciones apremiantes y en muchas ocasiones adversas, la historia de El Huarache de Jamaica ha sido construida con paso firme a través de los años. Al atisbar en esa historia, encontramos el origen del huarache 80 años atrás.

Como otros tantos productos, fue resultado del esfuerzo constante, no surgió por una casualidad si no por la aguda observación de su creadora, Doña Carmen Gómez Medina, que teniendo en cuenta la opinión de sus comensales, convirtió una sencilla gordita rellena, en un suculento platillo.

Su determinación para sobrevivir en un medio ferozmente competido, le permitió mejorar poco a poco las cualidades del producto y mantener a flote su frágil negocio. En ese trayecto, se definió el proceso de manufactura y la fórmula de la sazón que lo caracteriza.

No es casual por tanto, que hasta el día de hoy, el huarache se elabore igual que en sus inicios, conservando la misma apariencia, el tamaño y el mismo sabor que probaron los primeros clientes.

La ciudad de México de los años 30, fue testigo del nacimiento del huarache: los 40’s, lo vieron crecer, los 50’s, adquirir su nombre, los 60’s acrecentar su popularidad, los 70’s y 80’s, su consolidación y desde los 90’s, madurar y diversificarse hasta convertirse en el consentido de la ciudad.
Nuevas generaciones de comensales lo probaron y lo llevaron consigo para invitar a amigos y familiares. Fue así como trascendió fronteras y se dio a conocer internacionalmente.

Atletas, actores, escritores y políticos lo han distinguido como uno de sus platos favoritos además de otorgarle su reconocimiento. Como los premios y reconocimientos que la industria restaurantera le ha otorgado por sus importantes aportaciones a la comida regional mexicana. Pero sin duda, el mayor y más importante de todos ellos, proviene de nuestros comensales – la otra parte de la historia-, que durante cuatro generaciones lo han preferido, apreciando además, la devoción al trabajo arduo e incesante que hoy en día es uno de nuestros valores más destacables.